
Localización de arquetas ocultas
Localizamos arquetas ocultas en el Vallès Oriental: casas con jardín, reformas antiguas, locales divididos y fincas que ya no conservan los planos de la red. Las buscamos con sonda y cámara, marcamos el punto en el suelo y decimos a qué profundidad está, antes de que nadie pique nada.
Una arqueta no desaparece sola. Cuando se tapa, se tapa con algo: una solera, un césped, un plato de ducha, un pavimento nuevo. Y el que la tapó normalmente ya no está para contarlo.
¿Por qué contratar a Ecoembus para la localización de arquetas ocultas?
Más de 15 años buscando arquetas que nadie encuentra: debajo de un césped, debajo de un plato de ducha, al lado de una rocalla. Casi siempre después de que haya pasado alguien sin encontrarla.
Buscar antes de abrir
Una obra hecha en el sitio equivocado se paga dos veces: la que se hace y la que hay que rehacer. Por eso el trabajo empieza siempre buscando, no encendiendo la máquina.
Sonda, cámara y localizador
El cabezal de la cámara lleva una sonda dentro y el localizador la sigue desde la superficie: lo que se marca en el suelo no es un cálculo, es dónde está el aparato en ese momento. También da la profundidad, que es el dato que decide si una obra es de media mañana o de tres días.
Lo que hay, dicho antes
Cuando lo que hace falta ya no es lo nuestro —obra, resinado o enfundado— lo decimos y pasamos el contacto de quien lo hace. Dejamos el punto marcado y el tramo limpio para que el que venga detrás no empiece de cero.
¿Cómo encontramos una arqueta que no se ve?
Se empieza por lo que sí se ve: por dónde traga, por dónde rebosa y por dónde sale el agua a la calle. Con eso se entra en la red por el registro que haya, se mete la cámara con la sonda y se sigue el recorrido desde arriba con el localizador, marcando el trazado en el suelo. Donde la señal se para, está la arqueta.
Cuando la cámara no puede entrar —un tubo demasiado estrecho, un codo cerrado o un tramo lleno de agua— no nos quedamos a ciegas: montamos una punta emisora en el extremo de la manguera y la empujamos por donde sí pasa. Emite en la misma frecuencia que la sonda del cabezal, así que el localizador la sigue igual desde arriba. Son dos formas de localizar, no una, y por eso hay instalaciones en las que entramos aunque la cámara no pase.
En L’Ametlla del Vallès nos llamó un paleta a una casa donde ya habían estado varias empresas. La tapa llevaba años debajo del césped: levantamos el césped y allí estaba. Dentro había un sifón mal resuelto, que era lo que hacía que el problema volviera.
¿Por qué se pierde una arqueta?
Casi siempre desaparece en una obra, y no por descuido: quien la tapa no la está escondiendo, es que la instalación quedaba por debajo de lo que iba a construir encima. La red sigue funcionando igual, pero el acceso deja de existir y no se anota en ningún plano.
En Canovelles trabajamos en una peluquería montada en uno de esos locales grandes que se dividen en varios, con el suelo puesto por encima. El dueño no quería que se abriera ni que se localizara nada. Se entró por el portal de al lado y se trabajó remontando, en contra de como baja el agua, hasta llegar al punto desde el otro lado.
Y hay un motivo para encontrarlas aunque hoy no haya ningún atasco: una arqueta accesible se limpia en una visita y sin entrar en casa. Una arqueta perdida convierte cualquier avería en una obra.
- Se abre una vez y donde toca: con el punto y la profundidad marcados, la obra es la mínima posible, y muchas veces no hace falta ninguna.
- Se limpia sin entrar en casa: una arqueta accesible se revisa desde fuera, y el mantenimiento deja de depender de que haya alguien esperando.
- Se sabe qué hay dentro: al abrirla se ve el estado real del tramo, y ahí suele estar el motivo de que el atasco vuelva cada pocos meses.
- La obra que venga después parte de un plano: quien tenga que reparar, sellar o reformar ya sabe por dónde pasa la red y dónde puede conectarse.
¿Necesitas factura para tu seguro?
Nosotros te la proporcionamos
Lo que dicen quienes ya nos han llamado
«Un problema de 10 años solucionado en un día. […] encuentra el problema con facilidad sin necesidad de abrir tabiques.»
Maria, en su reseña de Google
Esta y las demás, cada una con su firma, en nuestra ficha de Google.
¿QUÉ ES UNA LOCALIZACIÓN DE ARQUETAS OCULTAS?
Localizar es seguir la instalación entera, no mirar solo el tramo del que se queja el cliente. Por eso el resultado a veces no es el que esperaba nadie.
En Barberà del Vallès ya había pasado otra empresa sin resolverlo. La arqueta estaba debajo del plato de ducha: la manguera llegaba hasta ella y no avanzaba más, así que nunca se alcanzaba el tapón.
En un colegio antiguo de Sentmenat fuimos abriendo arquetas una detrás de otra hasta el final del recorrido, y la última era una fosa de filtración saturada de años. El tubo no estaba lleno: lo que estaba lleno era el destino. Ahí dejamos de ser nosotros, y lo dijimos.
En Ripollet nos llamaron porque a un piso se le inundaba la terraza cuando llovía fuerte. Apareció una arqueta que no figuraba en ningún plano y, con la cámara, una rotura a mitad del tubo: parte del agua no llegaba al final del recorrido, se estaba filtrando bajo la finca. No era lo que nos habían pedido buscar y era lo que más importaba.

CONFÍA EN PROFESIONALES PARA LA LOCALIZACIÓN DE ARQUETAS OCULTAS
Encontrar la arqueta sin levantar el suelo

CON DESATASCOS ECOEMBUS PAGA LO JUSTO
Localizar bien una arqueta ahorra obra, y ése es el valor del trabajo. Damos presupuesto cerrado antes de empezar, con lo que entra y lo que no, y no se añade nada después. Si durante la localización aparece algo que no estaba previsto, se para y se cuenta.
MÁS DE 15 AÑOS LOCALIZANDO INSTALACIONES EN EL VALLÈS ORIENTAL

Preguntas frecuentes
¿Por qué hay arquetas que nadie encuentra?
Porque se taparon. Al reformar se sola por encima, se pone césped o se divide un local grande en varios, y la tapa desaparece del mapa. El que la tapó ya no está. Se han encontrado bajo el césped de un jardín, bajo un plato de ducha y junto a una rocalla.
¿Se puede localizar sin picar?
Sí, esa es la idea. Con sonda y cámara se marca el punto exacto desde fuera. Cuando no hay manera de entrar por ningún acceso, se localiza desde varios puntos distintos hasta que todas las lecturas coinciden en el mismo sitio.
¿Y si al final hay que abrir?
Se dice antes, no después. A veces la única salida es picar; entonces se marca el punto más pequeño posible para que la obra sea la mínima. La obra la hace un paleta: aquí se deja el punto localizado y el tramo limpio.
