Huele a alcantarilla pero todo desagua bien: las tres causas

El olor llega antes que el atasco. Casi siempre.

Y es un aviso, no una molestia. La gente lo trata como un problema de ambiente —ambientador, lejía, una vela— cuando en realidad es la instalación diciendo que algo no está como debería. Tapar el olor es tapar el aviso.

La buena noticia es que casi siempre son tres causas, y una de las tres se arregla sola en treinta segundos.

Primera: el sifón seco

Un sifón es un codo con agua parada dentro. Esa agua no está ahí por descuido: es un tapón. Mientras haya agua en el codo, el aire de la red de saneamiento no puede subir.

Si un desagüe no se usa, esa agua se evapora. Y cuando se evapora, el codo queda vacío y la casa se conecta directamente con la alcantarilla.

Pasa siempre en los mismos sitios: la ducha de invitados, el sumidero del garaje, el lavadero de una casa donde ya nadie lava a mano, el baño de una segunda residencia. También en verano, con calor, va mucho más rápido.

Cómo saber si es esto: huele, pero todo traga perfectamente. Y el olor va y viene, más fuerte cuando hace calor o cuando hay corriente en casa.

Cómo se arregla: echando agua. Un par de litros por ese desagüe y el codo vuelve a llenarse. Si el desagüe no se usa nunca, repítelo cada pocas semanas.

Segunda: el tubo está sucio

Cuando la tubería tiene una capa de grasa y residuo pegada a la pared, esa capa huele. No hace falta que haya un tapón: basta con que el tubo no esté limpio y no arrastre bien.

Es lo que pasa en las instalaciones con poca pendiente, en las cocinas de bares y restaurantes, y en las fincas donde nadie ha limpiado la arqueta en años.

Cómo saber si es esto: el olor es constante, no va y viene. Y si además el agua baja un poco más lenta que antes, ya casi no hay duda.

Cómo se arregla: limpiando el tubo de verdad, no echando producto. Y si vuelve cada pocos meses, lo que toca no es desatascar otra vez: es ponerlo en el calendario.

Tercera: la instalación no ventila

Esta es la que nadie se espera.

Una red de saneamiento necesita respirar. Por eso los bajantes suben hasta el tejado y quedan abiertos arriba: esa columna de aire hace que, cuando cae agua, el aire que empuja tenga por dónde salir.

Si esa ventilación está tapada —un nido, hojas, una obra que la cerró, un bajante que nunca se terminó arriba— el aire busca otra salida. Y la salida que encuentra es el sifón más débil de la casa: lo vacía por succión y sale por ahí.

Cómo saber si es esto: el olor aparece justo después de que alguien tire de la cadena, se duche o vacíe la lavadora. Y muchas veces se oye un gorgoteo en otro desagüe distinto al que se está usando. Ese gorgoteo es literalmente el aire buscando por dónde pasar.

Cómo se arregla: localizando la ventilación y liberándola. No es un desatasco, es otra cosa, y a veces la reparación la tiene que hacer un paleta: nosotros localizamos el punto y marcamos por dónde va.

Un cliente de Vilassar de Dalt que nos llama cada seis meses

Tenemos una finca en Vilassar de Dalt a la que vamos dos veces al año. Y no por atascos: por el olor.

La instalación no se hizo bien. Con la red limpia, la finca no huele; en cuanto se ensucia, vuelve. Arreglarlo de obra le sale muy caro, así que le dimos los dos números —lo que cuesta la obra y lo que cuesta el mantenimiento— y decidió él.

Prefiere las dos visitas al año. Y lleva años sin oler.

Lo contamos porque lo que ese cliente nos compra no es un desatasco: es que su finca no huela. Y porque es un ejemplo de algo que decimos mucho: no siempre la solución buena es la más cara, pero hay que saber cuánto vale cada camino para poder elegir.

Lo que no hay que hacer

No tapar el olor con ambientador. Es lo más caro a la larga, porque el aviso deja de sonar y el problema sigue creciendo.

No echar lejía por el desagüe. No limpia la grasa de la pared del tubo, y si alguien ha echado antes un desatascador ácido, la mezcla suelta cloro.

Y no dar por hecho que es el váter. En la mayoría de casos que nos encontramos, el olor no viene de donde la gente cree.

Si te huele y no sabes por dónde empezar, llámanos. Vallès Oriental, 24 horas, en menos de 1 hora. 672 762 744.

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