Raíces en las tuberías: por qué entran y cómo se quitan

Las raíces no rompen el tubo. Entran por donde ya había una rendija

Es la idea que más cuesta creer y es la que lo explica todo: una raíz no perfora un tubo sano. Lo que hace es buscar. Por una junta que no selló del todo, por una fisura o por un empalme mal rematado sale humedad y sale aire tibio, y eso, para una raíz, es la señal de que ahí abajo hay agua.

Cuando encuentra esa rendija, entra por ella. Y dentro se encuentra con lo que ninguna planta tiene fácil: agua todo el año, aire y sitio para crecer. Se va abriendo hacia el centro del tubo y forma una maraña fina, parecida a un cepillo.

Esa maraña es la que provoca el atasco, pero no ella sola. El papel, la grasa y los restos que bajan cada día se quedan enganchados. Por eso un tubo con raíces se atasca cada vez más a menudo: cada episodio deja más material atrapado y el paso se cierra un poco más.

Cortar no es lo mismo que resolver

Se venden productos para tratar las raíces dentro de la red. Nosotros no los usamos y no los hemos probado, así que no vamos a opinar sobre si funcionan. Lo que sí sabemos es lo que nos encontramos al llegar a una casa donde ya había estado alguien.

Abrir un paso por el medio de la maraña no es haber resuelto nada. Lo que queda pegado a la pared del tubo vuelve a cerrar el hueco en unos meses, y el cliente llama otra vez con la sensación de que esto no se arregla nunca. Hay que cortar y arrastrar hasta recuperar el diámetro entero, no hasta que el agua empiece a pasar.

Y aunque se recupere el diámetro, si la rendija por la que entraron sigue abierta, volverán. El agua sigue estando donde estaba y la planta sigue buscándola. Por eso el trabajo no termina con el corte: termina cuando el punto de entrada está localizado y alguien lo ha sellado.

El material del tubo decide lo que cuesta

Esto no lo cuenta casi nadie y cambia bastante el presupuesto.

En PVC la pared es lisa y las juntas van encajadas. La raíz entra y ocupa, pero no se ancla: cuando se corta, sale con facilidad. En una urbanización de Cabrils nos encontramos una arqueta completamente tomada por las raíces de una palmera, tan agarradas que hubo que retirarlas con maquinaria. Dentro del tubo, en cambio, salieron sin pelearse. Era de PVC.

En fibrocemento, gres u hormigón la pared es rugosa y las juntas quedan abiertas. Ahí la raíz se agarra de verdad, y quitarla cuesta bastante más.

Si tienes una palmera, un pino o un chopo cerca del recorrido, el material de tus tubos importa más que el árbol.

Donde rebosa casi nunca es donde está la entrada

El agua se acumula y sale por el punto más bajo que encuentra: una arqueta del jardín, un sumidero, el plato de una ducha. Pero la raíz ha entrado por una junta que puede estar varios metros más arriba.

Por eso picar donde sale el agua suele ser abrir en el sitio equivocado. En una urbanización de Lliçà d’Amunt salía agua por una arqueta del jardín y, al meter la cámara, el tubo estaba cerrado de raíces en todo un tramo. Se cortaron hasta recuperar el diámetro y después se volvió a pasar la cámara para ver por dónde entraban y dejar el punto marcado en el suelo.

Ese orden es el que importa: primero se corta, después se mira. Con el tubo lleno no se ve nada.

Se puede arreglar sin levantar el suelo

Es la pregunta que sale siempre en cuanto se oye que hay que sellar la junta: ¿eso significa picar?

No necesariamente. En Sant Antoni de Vilamajor el cliente acababa de poner un pavimento continuo, caro, y no pensaba tocarlo de ninguna manera. Cortamos todas las raíces, localizamos la junta por la que se habían colado y le pasamos el contacto de un compañero que parchea el tubo desde dentro, sin abrir zanja. Lo reparó él, y el cliente no ha vuelto a llamar.

Nosotros cortamos, limpiamos, inspeccionamos y marcamos el punto. La reparación la hace quien se dedica a eso. Pero para que pueda hacerla sin obra, alguien tiene que haberle dicho antes dónde está exactamente el agujero.

Qué hacer si sospechas que tienes raíces

  • Si el mismo tramo se atasca cada vez más a menudo, no insistas: el problema no es lo que tiráis por el desagüe, es por dónde está entrando algo que no debería estar ahí.
  • Si hay árboles grandes cerca del recorrido, dilo al llamar. Cambia cómo se plantea el trabajo desde el primer minuto.
  • Pide que pasen la cámara después de limpiar, no antes. Es la única forma de saber si hace falta sellar algo o si con el corte de raíces basta por ahora.
  • Y que te marquen el punto en el suelo. Sin eso, cualquier reparación posterior empieza a ciegas.

Trabajamos en todo el Vallès Oriental. Si quieres que le echemos un vistazo, llámanos o escríbenos al 672 762 744.

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