Un atasco que vuelve no es mala suerte: es un aviso
Cuando un fregadero se vuelve a atascar pocas semanas después de desatascarlo, lo que vuelve no es el tapón. El tapón que se saca no crece otra vez solo: lo que sigue ahí es lo que lo fabrica. Y mientras eso no se encuentre, cada desatasco es una cita para el siguiente.
En Parets del Vallès nos llamaron de una planta baja antigua, reformada, que ya habían desatascado un mes antes con el seguro de por medio. Les dijimos lo que pensamos siempre: si a los treinta días vuelve a pasar, eso ya no es un atasco, es un síntoma. Pidieron la inspección con cámara y apareció el motivo: en la obra habían dejado la tubería con contrapendiente, subiendo en lugar de bajar. Con el informe que les hicimos pudieron reclamar por vicios ocultos.
Lo que deja la cocina dentro del tubo
El agua de la cocina no baja limpia. Lleva jabón y lleva grasa: la grasa se endurece al enfriarse, el jabón se va depositando, y las dos cosas se quedan pegadas en la pared del tubo. No se nota durante meses: el agua sigue pasando, cada vez por un hueco más estrecho.
Por eso el desatascador de goma o el agua caliente parecen funcionar y al poco vuelve a pasar lo mismo: abren un paso por el centro, pero la pared sigue forrada, y el siguiente tapón empieza justo donde se quedó el anterior. Si has echado productos, en este artículo sobre el ácido explicamos por qué con la grasa de cocina no sirven.
En El Masnou encontramos un caso de libro: un tubo que cruzaba el techo de un parking, cerrado por sedimento de jabones y sin un solo registro por donde entrar. Abrimos uno, lo desatascamos y, al acabar, dejamos puesto un tapón de registro. La próxima vez no habrá que romper nada para llegar.

Cuando el problema es cómo se hizo la instalación
Hay atascos que vuelven por lo que se tira y atascos que vuelven por cómo está hecho el tubo. Los segundos se reconocen porque llegan con una regularidad que casi se puede apuntar en el calendario.
Un cliente de Argentona nos avisa cada ocho o nueve meses, cuando ve salir agua por la rejilla del parking. Ya sabe por qué: su instalación tiene muy poca pendiente, el agua corre despacio, el sifón se ensucia antes de tiempo y no llega al año. En su casa no se tira nada raro. Es el tubo.
Otras veces el fregadero está conectado donde no debe. En Llinars del Vallès, la pica de una cocina desaguaba en un bajante de pluviales, y el día de una tormenta el agua salió por el único sitio que encontró: el fregadero. Lo contamos entero en el artículo del agua que sale cuando llueve.
Dónde está el tapón de verdad
Antes de encender ninguna máquina conviene saber qué tramo es el que falla. Hay pistas que puedes mirar tú:
- Si solo va lento el fregadero, lo normal es que el problema esté en su sifón o en su propio ramal.
- Si al vaciar el lavavajillas sube agua por la pica, o se notan gorgoteos en otros desagües de la casa, el tapón está más abajo, en el tramo que comparten.
- Si pasa en varias viviendas del mismo edificio, ya no es tu cocina: es la bajante o la arqueta común.
- Y que solo te pase a ti no descarta la bajante. Si vives en el último piso, el primer tramo de bajante, el que queda justo debajo de tu casa, solo recibe tu agua: el tapón puede estar ahí sin que ningún vecino note nada.
Cuando trabajamos, la propia máquina lo confirma: si entra metro tras metro sin encontrar resistencia, el problema no está donde se nota, está más adelante. Por eso hacemos preguntas antes de tocar nada. Desde cuándo pasa, cada cuánto vuelve y qué se ha echado ya: con esas tres respuestas, la mitad del trabajo está hecho.
Lo que conviene dejar de probar
- El ácido. En Santa Perpètua de Mogoda una pareja lo echó antes de llamarnos y se destrozó el sifón. El tapón seguía ahí.
- Dejar el desatascador químico actuando más rato. Más tiempo dentro no desatasca más; explicamos por qué en los riesgos de dejarlo actuar demasiado.
- Esperar a que se arregle solo. Un fregadero que traga cada vez peor no mejora: va cerrando el paso.
Y si ya has echado algo, dilo por teléfono cuando llames. Así vamos preparados y nadie se lleva un susto con salpicaduras.
Cámara o calendario
Si un fregadero vuelve a atascarse, hay dos salidas sensatas, y casi nunca es la de desatascar y esperar.
La primera es ver el tubo por dentro. La cámara dice si es grasa acumulada, si hay un tramo mal hecho o si hay algo que no debería estar ahí. Con eso se decide con datos, como en Parets.
La segunda, cuando la causa no compensa arreglarla, es ponerle fecha. En Mollet del Vallès cuatro vecinos con atascos repetidos contrataron juntos una limpieza de sifones una vez al año: un solo día, las cuatro casas seguidas. Desde entonces no han vuelto a tener una urgencia. Un atasco que ya sabes cuándo va a llegar no tiene por qué pillarte un domingo por la noche.
Si tu fregadero lleva tiempo avisando, llámanos o escríbenos al 672 762 744 y cuéntanos desde cuándo pasa. Trabajamos en el Vallès Oriental y salimos también al Maresme y al Vallès Occidental.
